El que busca siempre encuentra

lunes, 31 de octubre de 2016

Inktober # 31 · Muerte (2016)

   Acabo este inktober con un recuerdo que seguramente todos tendremos grabado a fuego. Hablo del momento en que uno toma consciencia de que la vida es finita, el momento en que sabemos que no volveremos a ver a un familiar, amigo o mascota, que acaba de irse. Siendo muy enano, alguien me dijo, a las bravas, bajo un viejo manzano, qué era aquello de la muerte, mi abuelo acababa de morir y yo, pobre de mí, no me enteraba de nada.
   Una bienquerida amiga me dijo varias veces: "No sabes nada, Jose", sí, tiene razón, no sé nada, quizá incluso menos de lo que sabía hasta que surgió aquel recuerdo. En el dibujo acompaño a mi yo pasado, los dos tocamos el árbol y juntos, intentaremos entender y sobrellevar tan impactante revelación.

   Hace un año escribí uno de mis microrelatos sobre ese momento. Y ya, así cierro el inktober de este año 2016, ojalá pueda hacer, y vosotros ver, el de 2017.



   Hace años, siendo yo un niño, un árbol me susurró al oído lo que realmente era la muerte. Hoy he vuelto a estar bajo ese árbol, los dos hemos envejecido, pero seguimos en pie. No le guardé rencor, al menos él no me asustó con dioses, cielos o infiernos, me dijo lo que creía saber. Un tipo honrado.

domingo, 30 de octubre de 2016

Inktober # 30 · Ansiedad (2016)



   Aunque hasta ahora puse recuerdos de la infancia relacionados con cosas tan banales como comidas, postres, juguetes o juegos, llega la hora a recuerdos menos agradables. Hay dos especiales que me han perseguido desde pequeño, los he tenido siempre muy presentes y blablabla.

   El primero de ellos está relacionado con un mini yo en medio de la playa, el enano estaba jugando y de repente se para, escucha ese extraño zumbido, mezcla de voces, gritos, ruidos varios que pueblan una playa normal y corriente, y siente una extraña sensación dentro de sí. La inmensidad de la playa, arena y arena por todos lados, llena esa foto fija que tengo en mi mente desde aquella. Una incómoda sensación de sentirse minúsculo e insignificante, creo que era algo parecido a la ansiedad, un sentirse fuera de lugar e inseguro. ¿Allí empezaría todo lo que hoy en día soy, un adulto con sus problemas y sus taras?, quizá, creo que viví esa sensación en varias ocasiones, siempre en la playa, con quizá 4-5-6 años. Me recuerdo solo e indefenso, sin saber cómo ni qué contarle a nadie. Sin lugar a dudas es mi primer recuerdo chungo, en fin, no todo iba a ser cuqui. Mañana algo más chungo para cerrar el inktober.

Bye bye!!!

sábado, 29 de octubre de 2016

Inktober # 29 · Noria de juguete (2016)



   Ayer enumeraba alguno de los míticos juguetes que me compraban en los puestos de los gitanos en las fiestas de los pueblos. En aquellos tiempos, siendo niño, uno pensaba en gitanos y veía aquella gente de piel oscura que nos vendían juguetes y tocaban el acordeón mientras una cabra subía por una escalera en tu barrio. Las ideas racistas todavía no se me habían inoculado, gracias a dios que logré resistir un poco. Bueno, al grano, me faltaba por citar el más clásico de entre los clásicos, el juguete que comprar a los niños pequeños, una noria de juguete, de plástico y con un palo por el que poder empujar y hacer girar al invento. Qué tiempos :D

viernes, 28 de octubre de 2016

Inktober # 28 · Cámara de fotos de juguete (2016)

   Hoy dibujo uno de los míticos juguetes chorras que nos compraban en las fiestas de pueblo para tenernos calmados por unas horas. En los puestos de los ambulantes había grandes joyas, las pistolas, animales de plástico, estas cámaras y una joyita que dejo para mañana.
   Ya queda menos para acabar el inktober, espero que os vayan gustando y recordando tiempos viejunos con ternura.


Hernando y Hernando (país de pandereta)


   Antes de dormir mira debajo de la cama, el bipartidimo ha vuelto, y ni con la ayuda de Chuck Norris  Tintin podrá hacer nada. Tiembla España.

jueves, 27 de octubre de 2016

Inktober # 27 · Polos (2016)



   Vale, ya me paso, no son recuerdos de mi infancia, son recuerdos de mi base alimenticia ochentera. En fin, hoy de nuevo subo mi inktober, con su recuerdo dibujado, tocan los helados más ricos y baratos que podíamos paparnos, los polos de hielo. La de polos que me habré papado. ¿Quién no recuerda con cariño la sensación de victoria de conseguir otro gratis? Que manera tan barata de sentirse afortunado.

La Diosa Roja y el Gigante de Piedra

   Me encanta los trabajos de mis amigos ilustradores. Siento especial predilección por los dibujos a tinta de Omaira y de Jose.

   Hace tiempo subieron un par de ilustraciones que me encantaron. El de Omaira, uno de sus rostros femeninos, me recuerda, como tantos otros de sus curros, a símbolos heráldicos por el trazo sencillo y elegante, me inspiró cierto aire medieval. El de Jose, uno de sus locos dibujos de línea, se me antojó como un enorme monstruo de piedra, una especie de totem o de menhir decorado.





Más dibujos de Omaira en facebook


Más dibujos de Jose en facebook





   Poco a poco los dos dibujos fueron creando en mi mente enferma una vaga idea. Se unieron a mi amor por la arqueología y la fantasía y me hicieron parir esto que veis aquí abajo.
   Un pobre guerrero viaja tras una guerra de ésas en las que los hombres defienden a falsos dioses, en su caso a una Diosa Roja. Llega a pies de un misterioso Monstruo de Piedra. Lo demás que os lo cuente la pega a cambio de algo brillante, ella estaba allí.








Os dejo una animación para ver un poco el proceso del dibujo, que estas cositas os gustan mucho :P


Inktober # 26 · Huevo Kinder Sorpresa (2016)



   Muy parecido al inktober de ayer, lo sé, pero pensando en el Huevo de Pascua imposible no recordar al huevo Kinder. Y hablo del de verdad, al que venía en papel de aluminio de verdad, no como el de ahora, que hasta la sorpresita que trae será en plástico no tóxico, con lo resistentes que nos hizo a los niños de antes chuperretear plásticos nocivos, ains!
   La de tardes que pasamos todos con el huevo, primero comías ese delicioso chocolate con leche y luego a montar el juguete, llevaba media tarde, la otra media a jugar. La verdad es que era una prueba de fuego, muchos anticiparon, intentando infructuosamente montar aquellos simples juguetes de pocas piezas, que jamás darían montado muebles del Ikea.

miércoles, 26 de octubre de 2016

Inktober # 25 · Huevo de Pascua y pollito (2016)

   Mi madrina, que es genial, siempre me ha regalado muchas cosas. Recordaré siempre con especial cariño un regalo que alguna que otra vez me hizo siendo niño, el tradicional huevo de Pascua que regalan los padrinos a los ahijados. Ay el delicioso chocolate, hummm!!! Como no, recuerdo también aquellos pollitos que traían los huevos, que monos y mitiquérrimos.
   A día de hoy soy yo el que regala huevos de Pascua, pero eso ya no es un recuerdo, así que nada, queda para otra :P





martes, 25 de octubre de 2016

Inktober # 24 · Fuente con peces en los Jardines de Méndez Núñez (2016)

   Me pasé la infancia paseando por los Jardines de Méndez Núñez, auténtico tesoro botánico en el centro de A Coruña, mi hogar. Recuerdo una parada obligada en cada uno de esos paseos, la fuente con sus pececillos. Mirarlos nadar, que gran placer, una pena haber dejado de ser aquel niño que disfrutaba viendo nadar a un pez sin ninguna otra preocupación en la cabeza :D




domingo, 23 de octubre de 2016

Inktober # 23 · Cambiadores de playa (2016)

   Una de las "cosas" olvidadas de los 80. Todos preferimos mirar para otro lado, hacer como que no ha ocurrido, pero sí, tuvimos esos horteras cambiadores de playa, una especie de burka para cambiarte de ropa cómodamente. En fin, no sigo, volveré a olvidarlo en tres, dos, uno...



sábado, 22 de octubre de 2016

Inktober # 22 · Misha (2016)

En 1980 se celebraban las Olimpiadas en Moscú. Eran tiempos de la Unión Soviética, la Guerra Fría, blablabla. Yo tenía un año y no me enteraba de nada. Una pegatina de esta mítica mascota calló en manos de mi hermana (4 años mayor que yo) y la pegó en uno de los muebles de mi casa. Recuerdo que con los años trasladamos el mueble a la aldea y que cada vez que iba allí me acercaba, solo y en silencio, a ver aquella pegatina entrañable que tanto me gustaba.

Desde enano he sentido fascinación por los dibujos, ya fueran mascotas, logos, escudos, libros, las series de animación de la tele. Siempre quise ser yo quien hiciese esos dibujos que tanto me molaba, y aquí estoy, intentándolo :D


Inktober # 21 · Baños en tina y en el río (con agua fría) (2016)

Otro recuerdo más, y ya van 21, juraría no tener tantos antes de ponerme con esto. Una vez que buscas en lo más profundo de tu cerebro los recuerdos afloran como rencillas familiares en cena de navidad.
Éste es bien simple, recuerdo con especial odio los baños que nos daban en una tina o en un jodido río de enanos en la aldea de mi padre, en fin. En la Galicia rural era habitual que los baños estuviesen apartados de la edificación principal, no rollo oeste, una caseta en medio de la nada, pero sí un jodido anexo al lado de la casiña. Pues bien, la higiene y el comfort no lo petaban en los 80, no digo yo que estuviese la cosa como para hacer que la peste negra volviera, pero casi. La de frío que he papao por culpa de este detallito.

Hasta mañana gentuza.




viernes, 21 de octubre de 2016

Inktober # 20 · Zumo de moras (2016)



   Recuerdo perfectamente un verano en que recogí muchas moras e hice zumo con ellas. Recuerdo beberlo y disfrutar con ese sabor 100% silvestre, natural y, lo más importante, dulce. Recuerdo también a mi abuela diciéndome que no comiese moras, que las serpientes las lamían, chupaban, o algo así, y que aquello era venenoso. Gracias a dios que nunca me he fiado yo mucho de los mayores.

miércoles, 19 de octubre de 2016

Inktober # 19 · Avellanas (2016)

   De nuevo en la aldea, de nuevo paseando, viendo árboles y arbustos, viendo frutos secos y frutas que los vecinos te daban por ser enano. Recuerdo una ocasión en la que me dieron un puñado de avellanas. Buf, que delicia. Otro fruto seco delicioso, otro recuerdo, otro recuerdo lambón y larpeiro :P


martes, 18 de octubre de 2016

Inktober # 18 · Piña y piñones (2016)



   Otro inktober, otra vez comida, otra vez un viaje a la aldea donde tantas horas y tantos descubrimientos hace uno.

   Era muy habitual ver las piñas en casa, cerca de las cocinas bilbaínas para lorrar arrancar el fuego,  eran un acelerador en toda regla, vamos. Un día cogimos piñas y seguramente algún adulto nos explicó que los piñones se comían. Son muy sabrosos, pena que cada piña tenga pocos piñones. En fin, nada más. Cositas que guarda uno en la memoria.

lunes, 17 de octubre de 2016

Inktober # 17 · Tarta de galleta (2016)

   De nuevo vuelta a la gastronomía, al comer, al embutirse. Es curioso que albergue tantos recuerdos de mi infancia sobre comida ya que de niño fui un pésimo comedor. Así es que me quedé en los huesos. Hasta el instituto, y sobre todo en los años de carrera, empecé a comer decentemente, bastante, vamos. En la carrera, no nos engañemos, comía por mí la ansiedad, quien la conozca sabe que ella devora lo que se le ponga por delante.
   Pero vayamos al recuerdo que ilustro hoy, el postre que más veces degusté y preparé en mi vida, la mítica tarta de galleta. Sí, ésa que hacíamos tantos en casa en los 80 y por la cual ahora nos clavan cosa fina en restaurantes, bares, tascas y mesones patrios tras haberla rebautizado como "tarta de la abuela".
   En mi casa la hacíamos como en el dibujo, que algún repugnante dirá, yo le echaba natillas, yo le ponía lacasitos arriba... pues chicos, bien por vosotros, en mi casa se hacía así, y ya, no incordiéis.
   Se trataba de un postres que unía a la familia, ya que mientras mi madre iba preparando el chocolate y el flan, mi hermana y yo empezábamos a abrir galletas, a llenar un plato hondo de vino mosto y, sobretodo, empezábamos a relamernos pensando en el manjar que nos esperaba. Nos juntaba unas horas en torno a la mesa, poniendo todo perdido y pasando uno de esos sencillos momentos junto a la familia que tanto cariño despiertan. Las galletas, éstas tostadas secas y chungas que nadie tomaba a palo seco ya que podrían deshidratarte, iban al plato hondo un ratito, a empaparse en vino mosto, a emborracharse, vaya. Ellas formaban las capas de esa especie de milhojas o lasagna repostera. Entre capa y capa de galleta se iban metiendo los otros ingredientes, chocolate, flan, mermelada y de nuevo chocolate, cubriendo todo. Arriba, para darle vidilla al asunto, espolvoreábamos ralladura de coco, alguna vez colocábamos lacasitos para darle colorido, yo, personalmente, prefería coco, el blanco y negro siempre es más elegante :P


domingo, 16 de octubre de 2016

Inktober # 16 · Rosquillas de feria (2016)

   Volvemos a la gastronomía. El sentido del olfato y el gusto no son engañados tan fácilmente como la memoria, la vista o el oído. Hay un único alimento que me sigue sabiendo como toda la puta vida. Las rosquillas míticas de las ferias gallegas, mitad morenas y mitad blancas, con azúcar alrededor, y ensartadas por una vara verde. Eran el postre perfecto para entretener a los niños o a los más golosos mientras se pasea por las numerosas ferias, romerías o fiestas que hacen de mi tierra, Galicia, un lugar donde siempre estamos celebrando algo.

sábado, 15 de octubre de 2016

Inktober # 15 · Vino mosto y tarta de manzana (2016)


   Mis dos abuelos maternos murieron antes de nacer yo y mi abuelo paterno lo hizo siendo yo un enano. Mi abuela se fue centenaria, olvidando, entre otras cosas, que lo era. Antes de que los recuerdos la abandonaran, Pura era una señora muuuuy habladora, como su nieto. Recuerdo muchas cosas de ella, pero en lo referente a mi infancia, tema que estoy tratando en todos los dibujos de este inktober, hay un par que merecen un hueco. Mi madre, que siempre quiso un montón a su suegra, sabía que a ella le gustaba mucho la tarta de manzana y el vino mosto y siempre que venía teníamos lo que para mí han sido siempre dos manjares, también en esto me parecía a mi abuela.

   Además de poder tomar este postre y esta bebida, el hecho de que viniera a casa a comer era una alegría porque mi abuela me caía bien. Ella me hablaba siempre sin tratarme como a un niño o como a un gilipollas, identificación habitual que un adulto hace de un niño. En fin, otro recuerdo gastronómico, y joder, que mal comedor fui de enano, moito recordar, pero comer pouco comía.

viernes, 14 de octubre de 2016

Inktober # 14 · Merienda de taquitos de queso y de membrillo (2016)


   La infancia, ese lugar alejado de la mediocridad de los adultos, terreno de amarguras, impotencias y malos modales. La infancia, animal que mira con ojos puros y no con esos ojos sucios y codiciosos con que observan desconfiados los no niños.

   Sigo con mis recuerdos de una infancia, una como otra cualquiera, mi infancia, que me ha traído hasta aquí, un tipo honrado y con principios.

   Hoy toca el turno a una merienda extraña, yo, loco por los bocatas, disfrutaba de vez en cuando de una merienda que para mi era muy especial. Imagino que si algún día no quedaba demasiado pan, mi madre me preparaba un precioso plato de taquitos de queso y membrillo en lugar de mi clásico bocata de queso y membrillo, muchísimo membrillo. Quien me conoce sabe que soy un tipo que vive con lo mínimo, que no disfruto de caprichos, ni de objetos varios, ni de comprar compulsivamente... placeres tan simples como este plato de gourmet infantil, me criaron en ese camino. Que jodan al capitalismo y al consumismo. Yo con agua, pan, lápiz y un papel, sobreviviré.

jueves, 13 de octubre de 2016

Inktober # 13 · Cacahuetes (2016)


   Desde enano sentí atracción por los frutos secos, ya hablé hace unos días de los pistachos, pues bien, hoy le toca el turno a los cacahuetes. Es habitual en mi ciudad, A Coruña, que te los pongan en los bares, deseando que te atragantes con ellos y pidas algo para empujarlos por el gaznate :P
Imposible no recordar un bar en particular, el Piorato (cerca de la Plaza de María Pita en A Coruña), con sus porrones y los cacahuetes llenándolo todo, mesas y suelo, que recuerdos del ruido que hacían las cáscaras bajo los pies :D

miércoles, 12 de octubre de 2016

Inktober # 12 · Guerra de espigas (2016)

   De nuevo vuelvo a la calle, de nuevo jugando con los que nos da la madre naturaleza. Si en la anterior entrada narraba aquellas cruentas batallas con higos, en esta ocasión toca hablar de las batallas de espigas. Anda que no se clavaban bien en los jerseys de lana tan míticos de los 80. En cuanto los campos se llenaban de espigas tocaba ir a recogerlas y lanzárnoslas, imaginando que eran flechas o lanzas, así pasábamos las tardes. Jajajajaja, que poco necesitábamos para pasarlo bien.


martes, 11 de octubre de 2016

Inktober # 11 · Guerra de higos (2016)

   Me crié en un barrio obrero de la periferia de Coruña. Una especie de barrio como el de Cuéntame, con calles sin tráfico, con descampados, con asfalto, huertas y tierra. Un barrio lleno de rincones donde esconderse, con multitud de niños del baby boom de los 80 con quien jugar. Recuerdo varios de esos juegos, uno, quizá el más chulo, estaba marcado en el tiempo por los procesos de la madre naturaleza. Cuando a las higueras que había por el barrio le salían higos, los arrancábamos del árbol, le sacábamos el rabito para dejar salir un viscoso líquido blanco que según nuestras leyendas urbanas manchaba a dios, y zasca, a darnos unas buenas hostias con ellos. Sin traumas, sin rencores, sin wifi y sin apps.


lunes, 10 de octubre de 2016

Inktober # 10 · Familias del mundo (2016)

   Más juegos de cuando uno era enano. Recuerdo que mis primos tenían el monopoly, una mesa de pin pon, un dominó... sin lugar a dudas, el juego que más grabado se me quedó a fuego, fue el juego de cartas de familias del mundo de mis primos Miguel y Montse. Años después, en la loca y genial peli "El milagro de P Tinto", escuché una frase relativa a este juego que siempre tengo en mente: "Ful de negros chinos".

   :D me meo con la peli y con lo loco, bizarro y rancio que es el juego de las familias. Anda que no disfrutaría yo ahora diseñando unas cartas de familias desestructuradas. Padre concejal del PP metido en la Púnica que deja sola a su familia, madre de Podemos que roba supermercados de día y de noche se baña en leche de burra con su sueldazo de diputada, gays y lesbianas con niños adoptados, futbolistas con hijos de diferentes top models de diversos países...


domingo, 9 de octubre de 2016

Inktober # 9 · Tapa de tripas (2016)

   Vuelvo al bar donde estaba la máquina de pistachos del recuerdo anterior. En esta ocasión sigo subido a la barra y de nuevo estoy comiendo.

   En ese bar había un rica tapa que me encantaba de enano y que me encanta ahora, aunque ya jamás la encuentre por ahí. Tan sólo muchos años después, al lado de la Catedral de Lugo, la volví a disfrutar. Se trata de una tapa de tripas, algo asqueroso, ya, pensareis que vaya niño raro era, pues sí, jajajaja, raro incluso de paladar. Creo recordar que la servían con patatas cocidas, un poquillo de pimentón y un chorrito de aceite de oliva, además la servían en esos platitos cerámicos blancos con forma de elipse y una especie de asa en el extremo para agarrar, otro clásico el plato éste, jajajaja.

   ¡¡Ay la memoria!!, queramos o no estará unida a muchos olores y sabores, hay sentidos que despreciamos, pero que tienen un poder brutal de trasladarnos en el tiempo y el espacio.


sábado, 8 de octubre de 2016

Inktober # 8 · Máquina de pistachos (2016)

   Ayer recordaba una vieja máquina de chicles, no recuerdo haberla usado jamás, sólo verla, con sus chicles abandonados. De hecho los chicles siempre me han dado mucho asco.
   Hoy traigo otra máquina, ésta sí la he usé varias veces. Siendo enano ya sentía pasión por los frutos secos, como ahora. Recuerdo especialmente en un bar de la antigua Avenida de los Caídos, actualmente Avenida de la Concordia, una máquina de pistachos. El bar se llamaba Río Navia, mi padre un asiduo, yo, asiduo de su máquina de pistachos. El ritual era sencillo, meter una moneda, girar la rueda y a recoger los pistachos que caían a granel. Ay que ricos los jodíos.


Inktober # 7 · Máquina de chicles (2016)

   El recuerdo de hoy es el de una vieja máquina de chicles en Casa Saqués, mítico local de Coruña, mi ciudad. Situado en la antigua Calle General Sanjurjo, actual Avenida de Oza. Recuerdo esa máquina con unos cuantos chicles esféricos olvidados hasta que un día desaparecieron, contenido y continente. ¿Recordamos cosas sin importancia? esto ya parece el diario de un replicante, mejor no pensar demasiado ni hurgar en los recuerdos, son lo qué son y punto.



jueves, 6 de octubre de 2016

Inktober # 6 · Surtidor de gasolina (2016)

   Fui un niño observador. Empecé a ser polemista, dicharachero y payaso siendo mayor, de niño no, de niño, observaba y estudiaba el entorno.

   Un recuerdo más, pero en esta ocasión se trata de uno falseado por el paso del tiempo.

   Recordaba un surtidor semejante al del dibujo. Estaba situado en Monterroso (Lugo), cerca de la casa de mi padre, la aldea, que diríamos en Galicia. Allí pasé parte de mi enanez rodeado de un numeroso grupo de primos. Con ellos a través de un grupo de guasap intenté recoger datos del surtidor, dudando de mi memoria, uno de los mayores, Patxi, me hizo ver mi error. Este recuerdo no era nada fiel a la realidad. El surtidor era mucho menos elegante, de diseño más austero, líneas recta y mucho menos esbelto. El caso es que mi memoria sí albergaba algo real, recuerdo que en esa infancia observadora mía, al repostar en aquella gasolinera me quedaba mirando embobado a la esfera que flotaba en medio del combustible que llenaba una cápsula transparente. En fin, eran dos esas zonas, había dos esferas, sí, pero era mucho menos grande y marciano que en mi dibujo.

   En fin, la memoria se adapta, la memoria juega y da pinceladas, añade detalles y su primer personajes a su antojo. ¿Quién soy yo para enfrentarme a ella?, acaso la realidad no es más que un cúmulo de recuerdos erróneos.

   Mañana más recuerdos.


miércoles, 5 de octubre de 2016

Inktober # 5 · Máquina de Pluto (2016)


Los niños son obsesivos.
Repiten cosas una y otra vez.
Ven películas cientos de veces.
Quieren comer ciento y un helados.

Yo de pequeño tuve mi obsesión en un comercio de la Avenida de General Sanjurjo. Una máquina de estas en las que los niños soñamos con estar a lomos de un animal, de Pluto, en mi caso. A saber la de pesetas que se fundieron mis padres ahí, jajajaja. Seguro que ahora me daban para comprarme un buen capricho. Hace años, paseando por la zona de Calle Barcelona, encontré una máquina igual, ¿quizá sería la misma?, quien sabe. Allí estaba, mi viejo amigo Pluto, que tanto me hizo divertirme. A veces los recuerdos son absurdos, este lo es, pero la alegría que me transmite hace que vea mi infancia un poco más feliz :D

martes, 4 de octubre de 2016

Inktober # 4 · Puzzle rompecabezas de España (2016)

   Cuando uno es niño disfruta de ciertas rutinas. Ir a la casa de un familiar y pedir que te enseñen las fotos que ya has visto decenas de veces, desear que te inviten al postre que tan bien preparan en la casa de un vecino o buscar en un cajón ese viejo juguete que te apasiona. Pues en este último caso podemos encajar la musa del inktober de hoy. Un rompecabezas/puzzle del mapa de España. No recuerdo si el puzzle de mi prima Eva era igual a éste, recuerdo,eso sí, que había por allí también una "Castilla la Vieja" que me volvía loco, me sonaba genial el tema. 



   Jamás di solucionado el puzzle, ni recuerdo haberlo intentado, jamás intenté solucionar un cubo de Rubik o bailar una peonza. Recuerdo haber pasado la infancia más como observador que como elemento activo de juegos, carreras y travesuras. Realmente siempre me ha gustado hablar y observar, mirar, fijarme, analizar y luego dibujar. Ay! que grandes recuerdos voy desenterrando en este inktober. Espero que os vayan gustando, a mi mucho :D

lunes, 3 de octubre de 2016

Inktober # 3 · Cartel con despiece de vaca (2016)

   La decoración obligatoria de toda carnicería que se preciase en los 80 eran una serie de carteles con despieces de animales. Desde pequeño me encantaron los dibujos y los gráficos. Yo, tonto e inocente como cualquier niño, tardé en darme cuenta de qué representaba aquello, el desmembramiento de un ser vivo para gozo y disfrute de nuestro paladar. Años después, el consumo de lácteos y de carne suponen una de las muchas cosas que me producen cierto resquemor moral. Luchando por tener una dieta más "ética" y sostenible.


domingo, 2 de octubre de 2016

Inktober # 2 · Calendario chimpancé (2016)

   Sigo con recuerdos de mi infancia.

   Si ayer empezaba este inktober con un recuerdo de aquellos juguetes que nos compraban en las fiestas de los pueblos y aldeas para tenernos entretenidos, papel de atonta niños que ahora desempeñan los móviles, hoy me paso a la que quizá fuera mi primera colección.

   Año tras año llegaba la época en que los niños de la calle nos lanzábamos a pedir calendarios por todos los establecimientos del barrio. Un 50% eran bares y luego había algo de todo, librerías, carnicerías, droguerías... Había varios clásicos en el universo calendario, fútbol, chicas en tetas, esos no nos los daban, claro :P y los protagonizados por simpáticos chimpancés imitando a humanos. Viéndolos ahora, uno no puede evitar ver a un animal maltratado para hacer unas carantoñas bobas que diviertan a los cazurros de los humanos. En fin. Forman parte de mi infancia y de mi educación, gracias a dios que uno cambia.

   Ah!, tengo unos cuantos calendarios de aquella época, quizá 100, ni idea. Cosas que uno ve de vez en cuando y no pudiendo evitar que asome una sonrisa cómplice y nostálgica.




sábado, 1 de octubre de 2016

Inktober # 1 · Juguete saltimbanqui (2016)

   Hace unos años a un ilustrador se le ocurrió poner en marcha una curiosa iniciativa. Dibujar y compartir en redes sociales todos los días de octubre un dibujo a tinta. Al invento le llamó INKTOBER.

   Bienvenidos a mi particular inktober 2016

   A ver si doy hecho algo todos los días, el curro me tiene con poco tiempo libre, se hará lo que se pueda. Este año quiero dibujar recuerdos, los de mi infancia, nací en 1979 y he vivido esa infancia ochentera y de la EGB tan de moda últimamente. En fin, estos son mis recuerdos.







El entorno Metropolitano (septiembre 2016)


Os dejo la tira de este mes para El Entorno Metropolitano

Nuestra Galicia ya está siendo devorada por el feismo desde hace mucho. Si a ello le sumamos el feismo efímero de mano de carteles anuncia bodas, cumples y demás mamandurrias,  y los malditos y eternos carteles electorales, tenemos un panorama muy alejado de la utópica nación de Breogán de los románticos. Es un feismo mutante.

Homenaje a dos series de ilustraciones de mi amiga Pi, una sobre el feismo urbano Postais desde a diáspora y su parodia de los carteles de cine hechas carne en Serie Z.